Reconoce y sana las 5 heridas del niño interior.

OJO DE UN NIÑO MIRANDO A TRAVÉS DE UN CIRCULO DE LUZ BLANCA.

Reconoce y sana las 5 heridas del niño interior observando tu autoestima. Son heridas que todos que cada uno de nosotros tenemos. Habitualmente tenemos una o dos de ellas. Estas heridas se originan en nuestra infancia y entre los 0 y los 4 años de edad.

Las 5 heridas del niño interior se dan por haber vivido un acontecimiento traumático o por haber sentido una carencia en nuestra infancia. Esta carencia puede ser real o no, es decir, yo puedo haber tenido por ejemplo, falta de amor de mi padre o simplemente haber interpretado que tuve una carencia de amor por parte de mi padre.

Reconoce y sana tu herida interior:

*Herida de abandono:

El niño no se sintió querido, sostenido, cuidado por quienes, en teoría, debían amarlo y al paso de los años teme a la soledad afectiva. Con ello crea permanentemente relaciones desbalanceadas y de dependencia emocional por su parte para sentirse en su zona conocida mal llamada de confort.

Deberá trabajar la soledad hasta encontrarse bien consigo mismo y hacerse un adulto responsable elevando su autoestima. La máscara que utiliza quien tiene esta herida es la del dependiente.

*Herida de rechazo:

El niño pensó que no es suficiente, que sus talentos y aptitudes no son válidas porque a una edad temprana se le hizo saber o sintió de algún modo que no era adecuado y por tanto cree que no es digno de amar ni de ser amado y por ello está permanentemente buscando la aprobación de sí mismo en otros para ásí poder sentirse válido.

Es una persona que deberá trabajar mucho en acallar al juez interno que todos llevamos dentro pero que en estas personas es sumamente duro y trabajando su autoestima podrá apreciar correctamente su valor personal y aumentar su autoestima.

*Herida de humillación:

El niño creció con mucha rabia, incluso con ira que sigue acumulando. Es un niño que mueve entre la posición de víctima y verdugo alternándolas. Es un niño que puede haber sufrido maltratado y seguro fue muy criticado e incluso ridiculizado y menospreciado. Por todo ello creen que son menos de lo que son realmente y anteponen las necesidades ajenas a las suyas para complacer a otros y con ello consiguen respeto y amor. La máscara que utilizan estas personas es la del masoquista.

*Herida de traición:

Es un niño que llegó a la conclusión de que no se puede confiar porque él lo hizo y le fallaron. La confianza es una cuestión peligrosa a sus ojos. Si ven que otras personas pueden confiar llegan incluso a tenerles envidia por ello. Son personas que dan un enorme valor a la lealtad y por su desconfianza necesitan tener el control y en relaciones ésto se traduce en posesividad .

Son personas que tienen que trabajar soltar control a través de confianza y delegar en los demás así como la tolerancia y la paciencia. La máscara que utiliza es la del huidizo.

*Herida de injusticia:

El niño creció con progenitores fríos y demasiado autoritarios. El niño siente que se es injusto con él y de adulto es una persona que emite muchos juicios de valor, una persona fría y lejana. Suele ser alguien que tiene unas creencias que son oro y en absoluto cuestionables porque están convencidos de tener la verdad absoluta. Son maniáticos del orden y muy perfeccionistas.

Estas personas deberán trabajar la flexibilidad mental para dejar de ser tan rígidos y ser más tolerantes a otras opciones y pensamientos. Deberá hacer un trabajo emocional para aprender a mostrar sus emociones y dejar de ser tan frío y distante así como, aprender a no juzgar a los demás. La máscara que utilizan estas personas es la del rígido.

Todos cargamos con mínimo una de estas 5 heridas del niño interior. Lo hacemos de modo inconsciente y por ello es tan importante escucharnos, identificar cuál/es de ellas tenemos y hacer el trabajo necesario para sanarlas.

Si no sanamos nuestras heridas sangraremos sobre quien nunca nos daño.

¿Qué ocurre si no sanamos nuestras heridas?

Cuando no sanamos a nuestro niño interior es cuando vemos en nuestra vida repetimos patrones en relaciones de todo tipo y en las relaciones de pareja especialmente. La causa por la que sueles tener una tipología muy parecida de parejas es precisamente el no haber reconocido y sanado tu herida de la infancia.

Nuestro niño interior busca lo que le es conocido y si eso es sentirse inconscientemente humillado, hará todo lo posible para hacer match con quien le asegure lo que su inconsciente busca.

Debemos pues hacernos conscientes de nuestra vida, de nuestros patrones, nuestras heridas y de nuestro momento presentes.

Sanar nos permitirá evolucionar en nuestro camino de autoconocimiento y plenitud personal.

Imagen: https://pixabay.com/es/users/arvndvisual-869402/

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